Lo normal es que con que te hidrates los labios con una mínima regularidad esto se solventa, pues no, señores y señoras, mis labios no van así, desgraciadamente.
Esto no siempre fue así, de adolescente yo tenia unos labios muy bonitos y nunca, a no ser que hubiera un invierno muy duro, me ponía bálsamo de labios, hasta que apareció mi querido amigo el acné, y con él, el famoso tratamiento Roacutan, que para mi alegría, lo tuve que tomar 2 veces en mi adolescencia.
Desde que utilicé este tratamiento mis labios, siempre estaban secos y tenían pielecitas constantemente, hasta el punto que se agrietaban y me salían heridas, entonces empezó mi carísima batalla contra los labios secos.
Estos son los valientes soldados que sucumbieron ante esta gran batalla, como veis, hay de todo un poco, pues bien, nada de esto me sirve, ni me hidrata lo suficiente, ni me duran los mínimos efectos.
Pero desgraciadamente para mi, cometí un gran error en mi búsqueda de mi bálsamo salvador, éste error fue descartar las vaselinas, siempre había oído que lo único que hacían era traer la hidratación de las capas mas profundas de la piel hacia el exterior y que realmente no aportaban ninguna hidratación, simplemente creaba una adicción a ello usándolo repetidas veces al día.
Pues bien, probablemente esto sea verdad, no lo se, lo que sí que se es que si me pongo vaselina en la tarde cuando estoy en el ordenador, y justo cuando me voy a dormir, mis labios están perfectamente a la mañana siguiente y los efectos me duran hasta la tarde sin necesidad de aplicar ningún bálsamo por la mañana!
Y como he comentado, si usaba bálsamos sin vaselinas, al quedarse cortos de hidratación ya tenia que re-aplicarlos constantemente así que para mi no supone ningún problema.
Aquí están mis salvadores:
Y así acaba mi historia sobre la batalla de los labios secos.
Por favor, me gustaría pedir un minuto de silencio por aquellos bálsamos caídos en batalla.
Gracias.
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